Restaurante TOTO

Una experiencia gastronómica que siempre quise tener con la mejor compañía posible. No fui por ninguna crítica en especial, simplemente porque tenía ganas de conocer el local, ver como trabajan, saber que se puede comer y disfrutar de una cocina abierta hasta tarde. Siendo trabajador de hostelería tantos años siempre he agradecido los locales donde llegas a las 23.00 y no te miran con cara de odio.

El restaurante tiene una mezcla de carta catalana con italiana, sin llegar a ser ninguna de las dos cosas, los platos no aportan una idea definida del local, no sería un sitio para ir cada semana pero sí esta bien vivir la experiencia.

La verdad es que la idea preconcebida que tenía del local se esfumo en unos pocos minutos, había ido hacía casi un año a tomar unas tapas y salí decepcionado, pero creo que todo restaurante cuando abre merece una segunda oportunidad y este día era mágico para dársela.

Tanto el camarero que nos atendió como la relaciones públicas fueron atentos y profesionales. Y las recomendaciones que nos hicieron de comida no defraudaron ni un poco.

Tomamos tres entrantes (recomendados y que no decepcionaron en nada):

– Berenjenas rellenas de burrata.

-Mejillones en salsa de tomate.

-Croquetas.

De segundo: una pizzeta y un rissoto. Entre que ya no teníamos mucha hambre y que no mataban nos dejaron un poco indiferentes. También he de reconocer que no fueron los platos que nos recomendaron.

Postres espectaculares:

La tarta fina de manzana un capricho y el pastel de chocolate un clásico para los golosos del chocolate.

Vino: Todo un espectáculo poder pedir una botella de vino, tienen una carta muy amplia de vinos de todo tipo de denominaciones de origen y de múltiples países. Pero la realidad es que es sobre el papel, en la bodega sólo deben de tener los vinos que más se venden porque 4 de los que pedimos no los pudimos encontrar. Hay que reconocer que el encanto y la preocupación de la relaciones públicas hizo que algo muy molesto se convirtiera en una broma continua entre ella y el chico que llevaba el carrito de Gin Tonics.  Al final apostamos por un caballo ganador. Pago de Carrovejas (D.O Ribera del Duero) eso sí, picadito de precio. Aproximadamente 50 euros la botella.

Las copas que tomamos fueron un Gin Tonic de Bulldog y un mojito, ambas copas realizadas con esmero y de muy buena calidad. El precio correcto para la zona de barcelona que es.

Total de la cuenta: 134 euros (2 pax) Si restamos el capricho del vino y las dos copas se queda en aproximadamente en 70 euros por pareja algo mucho más ajustado. Pero una noche es una noche.

Nos invitaron a chupitos de Black Label y nos ofrecieron otra copa gratis a cada uno, pero tuvimos que rechazarla por la hora que era (casi las 2 cuando salíamos de allí).

Valoración del restaurante:

Local: 8/10. (aunque precioso, las mesas me parecían muy pequeñas)

Servicio: 8/10 (una grata sorpresa la simpatía de cada uno de los trabajadores).

Comida: 7/10 (ningún plato me deslumbro pero tampoco sentí que ninguno estuviera malo).

Web del local:

http://ilovetoto.es/

Fotos del local:

Toto 1 Toto2

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Bar Cañete

Primera visita al restaurante el día 6 de julio, sábado noche con Elena, una cena maravillosa.
El motivo por el cuál fui a este restaurante es que aparecía en la lista del periódico El País de restaurantes que no has de perderte en Barcelona.
Las expectativas de las críticas fueron confirmadas. Desde el primer momento la atención fue fantástica. El local cuenta con una barra de degustación para aproximadamente 20 personas, dos mesas de 4 personas y una mesa grande de 12 personas. La barra es abierta y la cocina es visible por todos los comensales.
Llegamos a las 22 de la noche de un sábado sin reserva y nos atendieron en menos de diez minutos, con una sonrisa en la cara cada persona que venía y con detalles que se agradecen como la primera cervezita y la primera broma al pedir.

Dos cosas me sorprendieron del local desde el primer momento. Por un lado, el buen rollo en toda la plantilla, soy un obsesivo de la evaluación de las plantillas de trabajo y del ambiente que generan y en este local sólo se podía percibir buen ambiente. Por otro lado, ese buen ambiente confirmaba una de mis teorías más viejas de la hostelería “un local donde el personal tiene buen ambiente hace que la gente que come sonría y genere buenas vibraciones”.

El menú es amplio y claro. Los precios normales para estar situado en el centro de Barcelona.

Degustamos unas croquetas de jamón ibérico, buñuelos de espinacas, anchoas con pan con tomate, berenjenas fritas con miel, gazpacho andaluz, chipirones a la andaluza y un plato recomendado por nuestro camarero “mollejas con alcachofas y langostinos”. Todos los platos eran dignos de recordarse, excepto el pan con tomate que necesitaba un poco más de sensación de “crujiente” y las berenjenas que necesitaban un secado”.

Los vinos que acompañaron a la cena fueron todos propuestos por el camarero. No hay nada que más me guste que dejar que un camarero me guié en las catas. Probamos 4 vinos:

– Blau (Monstant)

– Vallegarcia Shiraz (vino de la tierra de Castilla)

– Flor de Vetus (Toro)

– Cuatro Fuentes (Gran Canaria)

No haremos una descripción de cada vino, sólo valoraremos positivamente la elección de cada uno de los vinos en cada momento, fue una cata ascendente en complejidad y sabor.

De postre dos trufas negras y dos trufas blancas (el único punto negativo de la cena, aunque quedo pendiente de probar sus postres caseros) y un buen medio Gin Tonic que es lo que hacía falta para acabar tal copioso ágape.

La cuenta salió por 91 euros la pareja, invitación de una caña, una copa de vino y los postres.

Mi evaluación de restaurante:

Local: 8,5/10.

Cocina: 8,5/10.

Servicio: 9/10.

Adjunto la web del local:

http://barcanete.com/bar cañete